Tras un largo viaje lleno de camiones, hemos llegado a Pessac! Dando vueltas con el coche, nos hemos dado cuenta que nos encontramos en un lugar con barracones grises, que se corresponde con la residencia, vale los han pintado de colores por fuera, pero ni ellos mismos saben apañarse que barracón es cual.
Primer incidente al llegar a recepción. La recepcionista nos ha dicho que teníamos que hacer una confirmación antes del 3 de enero y al no ir nuestra ficha nos ha dicho que nos dejaban el garaje de las bicicletas para dormir. Nos hemos quedado a cuadros, porque a parte de que hablaba un francés rapidísimo, entre ellas no hacían más que reírse de nosotras. Pero al final lo hemos solucionado. La recepcionista, bastante graciosa ella nos ha dicho: ¡vais a hacer mucho ejercicio! Claro, nos ha puesto en el cuarto piso y sin ascensor. ¡Menudo cuerpo se nos va a quedar!
Bueno, respecto a la residencia y concretamente a la habitación, podemos decir que es un cuchitril, tal cual lo veíamos en la foto: humedades, sillas rotas, sin luz, polvo por doquier, sillas robadas de cafeterías, sin persianas pero con tablero que hay que correrlo a la fuerza, colchón o lana marrón arrejuntada, pequeños animalitos de compañía por el suelo, cocina común a la vieja usanza, baño turco pero solo uno no os asustéis los otros dos son normales pero hay que poner patelitos para apoyarte. Mañana veremos las duchas…
Aquí el supermercado que hemos encontrado es mejor que el chino, nos hemos pillado un litro de colonia a un euro porque, todo hay que decirlo, huele la habitación y Pessac en general muy mal, como una cloaca continua.
En la zona en la que nos encontramos son todo barracones donde la única vida social se puede hacer en las cafeterías, pero estamos en Francia y como no, con suerte cierran a las seis de la tarde. Ni un supermercado, ni una farmacia en kilómetro a la redonda. Eso sí hay que andarse con ojos abiertos, porque tenemos un precioso tranvía que pasa por tu lado cada minuto estés donde estés, ya sea por medio de una rotonda, por el carril bici, o entre un par de barracones.
Hemos intentado establecer contacto con alguien, pero cada vez que salíamos al pasillo la gente desaparece. Hemos investigado y en la cocina del tercer piso hemos pillado por banda a una griega, bueno “greca” para otras, a la que hemos avasallado a preguntas: hay Frigo, respuesta no, hay microondas respuesta no, hay gente respuesta mm este sitio no está muy bien.
Total, que cuando creíamos que habíamos hecho una amiga nos dice que se va la semana que viene. Nuestra compi ha adivinado que éramos españolas, hasta que cuando estábamos escribiendo esto, nos hemos desayunado que es porque una de nosotras ha saludado ¡HOLA! Jajajaja
Momento más emocionante de la noche: hemos visto que tenemos un compañero dos habitaciones más allá. Por el momento, no sabemos, su nombre nosotras le hemos llamado Abdul, y sí, hemos apreciado su maravillosa y hermosa espalda de piel de ébano. ¡Qué Exhibicionista el hombre!
Aquí acaba la crónica de hoy, mañana pensamos ir a Burdeos, porque en efecto, todavía no lo hemos pisado. Tenemos grandes compras que hacer y mucho por investigar. Hasta la próxima.
Au demain
Pamplonicas en Burdeos
Hola hola :) Me he apuntado para seguir el blog, así no se me escapan los detalles :P Por ahora todo muy interesante! Estaré al tanto de las publicaciones ^^
ResponderEliminarchicaaas q wai el blooog!! bueno, aunq sea un cuchitril vosotras sabeis pasaroslo mejor q nadie alli donde esteiiis!! ya vereis q pronto encontrais compañiaa,jaja. mantenernos informadaas peqeñas!! y pasarlo genial por alliii, un besito enorme para las 2!! =)
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